sábado, 2 de agosto de 2014

El futuro de la educación superior depende de la innovación.

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¿Qué significa ser "educado"? ¿Qué papel juegan las universidades en la educación? ¿Podemos asegurar que nuestras universidades están realmente creadas para "educar" a los estudiantes, o debemos asumir que tienen otras finalidades mayores?

Responder estas preguntas no resulta fácil en un entorno tan cambiante en cuestiones educativas, con una transformación de la educación en diferentes ámbitos: los objetivos, los contenidos, la pedagogía y las metodologías. La aparición de nuevas tecnologías que han cambiado para siempre nuestro estilo de vida han supuesto nuevas cuestiones como las del primer párrafo, con una necesidad indiscutible de innovar en términos educativos para adecuarnos a la nueva sociedad y sus cambios.

En este post, inspirado en escrito por Henry Doss en Forbes (ver artículo aquí), recogemos lo más importante de una entrevista entre el colaborador de la revista y Rick Beyer, gestor socio de Miles Howland Education Partners:

Rick Beyer: "Hay dos elementos básicos que conciernen a las universidades: costes y precio (...). Las instituciones han experimentado una combinación de mayores costes fijos y menor productividad. Durante décadas este incremento en los costes ha sido asumido por los estudiantes, con un incremento en las tasas muy superior a la inflación. (...). Las familias deben endeudarse cada vez más para hacer frente a la educación superior, una situación no sostenible."

R.B.: "Estamos indudablemente en una etapa de descenso de los precios por dos motivos: la caída en la matriculación y las nuevas fórmulas de educación. Las instituciones que no sean capaces de adaptarse mediante innovación a este nuevo entorno, se encontrarán en situaciones muy difíciles."

R.B.: "La tecnología y la innovación están generando alternativas muy atractivas a las fórmulas tradicionales, y los estudiantes empiezan a ver qué ventajas hay derivadas. La innovación está cambiando la inercia educativa vigente hasta ahora, reduciendo los precios... es una especie de burbuja, pero al revés."

R.B.: "Los estudiantes empiezan a mirar el precio de la educación, y las posibilidades laborales que representa realmente. Y cuando se preocupan del coste, empiezan a observar múltiples alternativas por precios muy inferiores (...). Hace diez años, la programación era algo novedoso en los centros educativos; hoy en día hay más de mil universidades cuentan con programas formativos online, con precios más asequibles." 

R.B.: "La educación está viviendo los mismos cambios que en otras industrias. Por ejemplo, en el ámbito de la música, la compra de canciones supera a la de discos (93% - 7%). Ahora llevémonos este caso a la educación: en lugar de comprar canciones para crearnos nuestro propio álbum, la tendencia llevará a los alumnos a elegir su propia formación para completar su educación. Los estudiantes elegirán entre diferentes materias, áreas, incluso universidades, y compondrán su propio itinerario."

R.B.: "Los cambios serán lentos, y supondrán esfuerzos. Todas las instituciones deberán ser más innovadoras, pero el riesgo se encuentra en no hacer nada".

R.B.: "En la vida real, hay una diferencia entre encontrar un empleo y mantenerlo. En la actualidad se hace necesaria la mezcla de habilidades técnicas y prácticas, con un conocimiento de humanidades. No es una u otra, sino ambas. La una sin la otra son incompletas."

R.B.: "La transformación universitaria será una oportunidad positiva para los estudiantes y sus familias".

1 comentario :

  1. With that in mind, i think our systems of education need to change to promote innovation and more skills that don't necessarily require formal learning

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