viernes, 28 de marzo de 2014

Cambios en el organigrama MOOC: en busca del modelo de negocio

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Esta semana comenzaba algo movida en el interesante mundo de los MOOC: Coursera, la plataforma referente de cursos abiertos, nombraba a un nuevo CEO: Richard Levin, quién hace menos de un año dejó de ser rector de la Universidad de Yale. Solo un día antes edX había movido ficha, nombrando a Wendy Cebula, una empresaria de reconocido prestigio por su papel en VistaPrint, presidenta de la plataforma de cursos originaria del MIT.

Estos cambios vienen a reforzar ambas marcas, que dejan atrás sus años como "experimento" para intentar consolidarse como proyectos empresariales de prestigio, sobre todo en el segundo caso. Según se recoge en marketplace.org, los propios fundadores de Coursera han visto la llegada de Richard Levin como un salto en términos de credibilidad.

La pregunta que cabe hacerse es: ¿qué podrán aportar ambos CEOs en proyectos tan desarrollados y con tantos usuarios? Está claro que uno de los objetivos perseguidos es conseguir rentabilizar las plataformas, que han supuesto un desembolso millonario para su creación. Pero este No es el primer caso en el que un proyecto ya consolidado busca un nuevo líder para alcanzar nuevas metas, ni será el último. De hecho es una práctica bastante común entre las startups con un rápido crecimiento.

El caso Google como inspiración de los MOOC

Quizá el caso más sonado en este aspecto sea el caso Google. Larry Page y Sergey Brinn lanzaron el que hoy es el buscador más usado en el planeta. Ya en 2001 contaban con cientos de millones de usuarios fieles a su buscador... pero sin un modelo de negocio detrás que sustentara su proyecto. 
Con la entrada de Eric Schmidt como CEO en 2001 "Google amplió espectacularmente su infraestructura, y diversificó la oferta de productos sin descuidar su firme filosofía de innovación", tal y como se lee en la propia página del equipo del gigante americano.

Como en el caso de Coursera y edX, Eric Schmidt tenía un más que brillante currículum, y había sido CEO de Novell, y Director de Tecnología en Sun Microsystem. Todos coinciden en que su aportación fue vital para entender lo que hoy es Google. Sin su aportación, ¿quién sabe qué sería hoy de la gran G? Quizá hubiera acabado por vender su algoritmo a Yahoo, que ya intentó hacerse con él por 3.000 millones de dólares.

En cuanto a los MOOC, es posible que la aparición de este tipo de figuras consolidadas en el mundo de la economía digital y la educación terminen por dar un salto hacia la identificación de un verdadero modelo de negocio, o en la consolidación de una metodología que evite las altas tasas de abandono con las que se critica a los cursos masivos, o quizá permita evolucionar en términos de certificación... No podemos asegurar nada de momento, salvo que con este tipo de nombramientos empezamos a vislumbrar una etapa más madura en la generación MOOC.

1 comentario :

  1. Desconocía el caso de Google... yo pensaba que todo había sido obra de sus fundadores, pero ahora veo que no. Sin duda, la experiencia es un grado, y por muy buena que sea la idea, suele requerir de alguien que pueda terminar por ejecutarla.

    Genial entrada.
    ¡Saludos desde Colombia!

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