miércoles, 15 de enero de 2014

El panorama laboral de los jóvenes europeos: problemas y soluciones.

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Que existe un problema de empleo juvenil en Europa es algo que nadie pasa por alto. En los últimos 20 años, la tasa de desempleo juvenil ha triplicado la tasa general en las economías europeas, con más de cinco millones y medio de jóvenes desempleados. Independientemente de que haya quienes intentan mostrar que la realidad no es tan cruda como solemos pensar (ver El supuesto problema del desempleo juvenil en Europa), basta con observar la situación de centenares de miles de jóvenes en España, que emigran a países de todo el mundo, para comprender que existe un problema. Y grave.

La pregunta que debemos hacernos es, ¿a qué se debe este problema? ¿Se trata de un mero asunto económico, ya sea coyuntural o estructural? ¿O es un problema educativo? Sin poder descartar el primero de los casos, el estudio de McKinsey titulado Education to Employment: Designing a System that Works incide en la distancia existente entre oferta educativa y laboral.

Veamos las tres conclusiones más relevantes de dicho informe:

1. Las empresas no encuentran el perfil de trabajador que necesitan.

No se trata solo de un problema de falta de trabajos, sino también de una mala adecuación de los trabajadores al mercado laboral. Según el informe, el 27% de los encuestados afirmaron haber tenido puestos de trabajo vacíos por no encontrar a trabajadores con las habilidades necesarias, lo que derivó en problemas y mayores costes para las propias compañías.

Además, se constata que es en los países con mayor paro juvenil donde hay un mayor número de vacantes por ausencia de candidatos con las habilidades requeridas para el puesto. ¿Y cómo es posible esto? El informe apunta a varios problemas, entre ellos la falta de entendimiento del sistema educativo, las empresas, y los propios jóvenes por alcanzar metas comunes. De hecho, en la encuesta realizada pese a lo que pensaba la mayoría de los profesores consultados, los alumnos consideraban que no estaban preparados para el mercado laboral

2. Los jóvenes se enfrentan a tres obstáculos muy significativos.

La educación destinada a la obtención de empleo (education-to-employment, o E2E en inglés) tiene tres puntos clave: avanzar hacia la educación superior, obtener las habilidades necesarias, y conseguir un trabajo acorde a tus conocimientos. El problema es que en Europa se encuentran trabas en cada uno de estos puntos.

- Para empezar, el elevado coste existente en la educación superior, no referido únicamente a las tasas universitarias (que además están incrementándose), sino también al mero hecho de vivir en una ciudad diferente, con los gastos que supone (alquiler, desplazamiento, etcétera).

- Por otro lado, la educación europea parece no proveer de las habilidades necesarias a los estudiantes, quienes en el informe revelan que su preparación dista de la que consideran necesaria en temas como ética del trabajo, o incluso comunicación oral.

- Por último, los jóvenes ven difícil la transición educación-trabajo. Una tercera parte de los jóvenes europeos comienzan con trabajos temporales mientras buscan un empleo acorde a sus habilidades, que suele tardar demasiado tiempo en llegar. Incluso en muchos casos se termina por abandonar esta posibilidad, y se acepta conseguir otro tipo de empleo.

3. Los jóvenes y las pequeñas empresas son las principales damnificadas en este contexto.

En el estudio realizado por McKinsey, solo un 10% de los jóvenes entrevistados declararon estar satisfechos con su empleo, que coincide con aquellos que consideraron haber tenido buena información y una educación a conciencia. Mientras, el 79% de los jóvenes entrevistados se mostraron frustrados por la falta de apoyos durante sus años de estudiantes, y por no ser del todo felices en sus trabajos (Figura 1).

Figura 1. Propiedad: Mckynsey (link)

En el caso de las empresas contratantes también existe disconformidad. En muchas ocasiones, los nuevos trabajadores no están del todo preparados para abordar las tareas que se les asignan, y esto ocurre principalmente en las pequeñas empresas, ya que por un lado cuentan con criterios de selección menos rigurosos que las grandes compañías, y por otro lado las expectativas que ofertan (en cuestión de sueldos y de crecimiento dentro de la empresa) son mucho menores que las grandes. De ahí que muchos jóvenes cualificados prefieran no acudir a las pequeñas empresas a buscar empleo.

Cómo aproximar educación y empleo.

A pesar de las dificultades por las que se pasa en Europa, el informe McKinsey nos da algunas pistas para abordar el actual problema:

  • Innovación educativa y mayor financiación:  el criterio del life long learning o aprendizaje continuo debería ser la pauta que guiara la educación del futuro. La educación no consiste únicamente en grandes bloques teóricos y prácticos, sino que a veces consiste en pequeñas píldoras, capaces de combinarse con el resto de estudios, y que despiertan el interés de los alumnos. Eso sí, la financiación gubernamental para hacer de esta metodología accesible y factible es fundamental.
  • Hacia los sectores de futuro. La mentalidad de los trabajadores, empresas y del sistema educativo deben dirigirse a una colaboración continua. Entre todos deben diseñar y comprender qué áreas constituyen los sectores estratégicos del país.
  • Crear las infraestructuras necesarias. La educación en los países europeos suele tener un escenario confuso, con cambios continuos en políticas educativas según los gobiernos, divisiones territoriales, y conflictos entre centros de educación superior. Según el informe, se requiere de un sistema completamente integrador, incluso a nivel europeo, que permita compartir y generar información útil: las expectativas laborales reales, el ratio de empleo joven por sector, la satisfacción de los empleados... La tecnología se convierte en un aliado fundamental para ello.
Según el informe referido, el desempleo juvenil y su correcta integración en el mercado laboral es quizá uno de los problemas más graves de Europa, tanto a nivel continente como en cada uno de sus países. Solo aunando esfuerzos, y con una estrategia clara a futuro, conseguiremos encontrar soluciones.

¿Y tú qué opinas? Déjanos tus comentarios.

Te puede interesar.

 Descarga el informe completo Education to Employment de Mckynsey (aquí)
→ Resumen sobre el informe de McKynsey publicado en su web (aquí)
→ Lección de Francisco Ruiz (Google) sobre el impacto de la innovación en un país (aquí)
     
   

2 comentarios :

  1. Buenas espectativas, buen diagnóstico de la situación. Gracias

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  2. libardo Ocampo Ramírez18 de enero de 2014, 15:45

    observando el comportamiento educativo y su integración con el sector empresarial, llego a la conclusión que a nivel superior y creo a todos los niveles, los estado deberían cambiar el modelo educativo, llevando a los estudiantes a que el último año, sea una especialización en el área de su inclinación, traduciéndola en un proyecto aplicable a las empresa establecidas o que pueda llevar a cabo como emprendimiento por si solo o en conjunto apoyado por el gobierno o las empresas que requieren empleados, financieramente o mediante aplicación en los sectores interesados o por vía de contratación directa o indirectamente. eso estimula el desarrollo intelectual y lucrativo de todos.libardo

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