viernes, 3 de enero de 2014

Sobre cursos masivos, Francia y el colectivo anti-MOOC.

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Esta entrada está basada en las noticias publicadas en las webs francesas contrepoints.org y libèration.fr.

El año 2014 nos traerá una nueva oportunidad para que los MOOC terminen por convertirse en alternativa real a la educación superior, y una segunda oleada de duras críticas contra un modelo que empieza a afianzarse. Como resumen, podríamos decir que si el año 2012 fue el que marcó el despegue de esta metodología y el 2013 se identificó como un año de experimentación y el despertar de Europa, 2014 debería significar una mayor apuesta y la confirmación casi definitiva de los MOOC.

Pero como decíamos, no todo son buenas palabras para este tipo de cursos. El año 2013 fue considerado en un inicio como el año antiMOOC, tildando a los cursos masivos de pro-capitalistas, en lo que se llegó a llamar la macdonalización de la educación. Y parece que en los albores del 2014 la historia se repite. Sírvanos el artículo de contrepoints llamado La vieille France rentre en guerre contre les vilains MOOC (la vieja Francia en guerra contra los villanos MOOC) para ilustrar de nuevo las críticas.

No seré yo quien tilde a la sociedad francesa de terca y conservadora, ni de vivir en el pasado, como se hace en el artículo de contrepoints. Creo que desde este medio se exageran ciertos comportamientos, que por otro lado también son palpables en la sociedad española. Lo que debe quedarnos claro en este punto es que, según parece, en Francia, como en otros países, existe un movimiento de la educación más tradicional frente a la aparición de los MOOC. Y eso es lo que debe preocuparnos.

Imagen tomada de france-export.com

Los MOOC y el futuro de la educación.

No vamos a discutir aquí sobre qué incorporan los MOOC frente a la educación tradicional porque ya se han visto de sobra en este blog: uso de Internet, metodología basada en medios audiovisuales, adaptación a la era digital, participación del alumnado, creación de contenidos en tiempo real, evaluación P2P,... Con ello, asistimos a una distribución y democratización del conocimiento y la educación jamás vista. 

Pero es evidente que estas innovaciones rompen los esquemas de las universidades y centros de educación cuyo modelo de negocio se ha basado tradicionalmente en la atracción de estudiantes a sus aulas físicas, ya que el conocimiento se encuentra en la red 24 horas al día, 365 días al año, y disponible en cualquier rincón del planeta para millones de personas a la vez. Progreso vs amenaza.
Por tanto, puede resultar hasta normal que haya quienes se opongan a un modelo educativo que permite ampliar el impacto de la educación a nivel global, que facilite un conocimiento multidisciplinar, y acorde a las nuevas necesidades. 

Durante 2014 volveremos a escuchar a diversos colectivos hablando sobre la incompatibilidad de los MOOC y la enseñanza tradicional, y con planteamientos sobre modelos de negocio y cómo la educación se vuelve negocio. Y en este caso, el primero en golpear ha sido el periódico Libération, con su artículo "MOOC: un paso hacia la liberalización de la educación", firmado por, entre otros, El colectivo Anti-MOOC, que incluso defiende que los cursos masivos conducen a la estandarización y a la diferencia de clases en función de quién puede y quién no puede acceder a Internet (¿?).

Si es lo que preocupa, efectivamente nadie podrá evitar que sobre la metodología MOOC caigan grupos de inversión interesados en sacar beneficio y en la estandarización. Pero sinceramente, esta práctica ha ocurrido en todos los sectores, incluyendo la propia educación (como si no existieran centros privados...). Recurrir a este argumento para atacar a la aparición de cursos masivos carece de todo argumento, pues supone además banalizar el resto de avances y posibilidades que otorgan las TIC a la educación.

El año 2014 volverá a traer ataques frontales contra los MOOC, de Francia, España, Estados Unidos y del resto del Mundo, pero mal favor se harían las universidades si basándose en estas críticas no apuestan y experimentan por esta metodología. Desde mi punto de vista, es necesario -una vez más- reiterar la necesidad de amoldar la educación a las nuevas tecnologías, y no a la inversa. 

1 comentario :

  1. Creo que este tipo de críticas nacen a partir de gente incapaz de ver como cambia el mercado y que por supuesto que no tienen ganas ni predisposición para adaptarse a él. Hay que aceptar que todo tiene su lado positivo y negativo. La riqueza de la educación está en que todo pueda convivir, los MOOC por mucho que se quiera no van a exterminar la educación tradicional. Pero ambos campos tienen que encontrar su lugar y adaptarse a la existiencia del otro.

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